Los tesoros de la infancia.

Hoy es un día especial: mi sobrina Ariadna cumple un añito. Han sido los doce meses más bonitos, gratificantes y sanadores de toda mi existencia. Ella no lo sabe, pero ha traído a esta familia una felicidad sin precedentes. Los niños que llevábamos dentro, a los que habíamos amordazado con los años que cargamos a nuestras espaldas, se han abierto paso, reclamando juegos, más inocencia y una mano a la que agarrarse ante los tropiezos de los primeros pasos. De repente, todo sabe a nuevo y no hay vergüenza, tan sólo curiosidad. Dicen que en toda casa siempre ha de haber niños y perros, y yo no puedo estar más de acuerdo con esa afirmación. Recuerdo la ilusión con que viví el embarazo de mi hermana, como una noche de Reyes que duró nueve meses. Estaba segura que iba a cambiarnos la vida, y no me equivocaba. Constantemente me imaginaba cómo sería, pensaba en si me querría. Hoy la miro y veo esa sonrisa y esos hoyuelos que iluminan cada habitación, cada calle, casi la ciudad entera, y todo el resto del universo deja de existir. Aunque es extraño: de repente, todo alrededor ha empezado a tener sentido para mí.

Fue a nacer esta preciosidad de criatura que tanto nos ha rejuvenecido justo cuando se celebra el Día Internacional de la Infancia. Hoy, como cada 20 de noviembre, nos han bombardeado con mensajes sobre los derechos de los niños: a la vida, a recibir una educación, a una alimentación, a la salud, a la libertad. Y he pensado en todo ello, y en todo lo que deseo para Ariadna, que es mucho más que eso. Por ejemplo, quiero que tenga una bicicleta. Roja, si es posible. Y que no tenga miedo de rasparse las rodillas tratando de aprender a montarla: caerse es el primer paso para levantarse con más fuerza. Deseo, de corazón, que tenga un libro favorito. Y una canción preferida. Que vea el mar cada verano, que se llene toda entera de arena. Quiero que les ponga nombre a todas sus muñecas: a fin de cuentas, va a crecer con ellas bajo el brazo. Que sienta el amor de sus abuelos y su bisabuela y sepa valorarlo. Y que eche a correr de felicidad hacia ellos cuando los vea esperando a la puerta del colegio. Esa es una de las cosas que más añoro de mi infancia. Ojalá mi abuela me fuera a buscar al trabajo cada mediodía.

Bebé

Quiero que tenga hermanos y primos, que nunca le falten compañeros de juegos. Que no dude jamás de que siempre, pase lo que pase, voy a estar a su lado; para darle una propina o un abrazo, guardar secretos, encubrir trastadas. Quiero que haga amigos de pequeña y los conserve para siempre. Yo, al menos, no entendería la vida sin quienes han aprendido a comprenderla conmigo -gracias por entonces, gracias por ahora-. Deseo que viaje desde bien pequeña, amarrada a una de esas minúsculas maletas en las que me niego a creer que pueda caber algo más que un par de calcetines, porque viajar es la única manera de no llegar a viejo siendo corto de miras, largo de prejuicios. De todas las cosas que podría anhelar para ella, me quedo con las ganas de aprender: que nunca se canse de preguntar por qué. Que lea tanto como su mamá. Que termine una colección de cromos. Que se llene las manos de colores al pintar. Que aprenda a no ver la diferencia porque la entienda como igual. Que nunca deje de ver la vida con ojos de niña. Que guarde los tesoros de la infancia: cuando crezca, serán su mayor fortuna.

Le deseo a mi sobrina que no pierda ese rastro de alegría y dulzura que va dejando allá por donde pasa. Si lo consigue, todo lo demás vendrá solo. Y será feliz. Siempre tan feliz como ahora.

Anuncios

2 comentarios en “Los tesoros de la infancia.

  1. Pingback: Hasta siempre, 2014. | Si volvieran los Platero

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s